sinvergÜenza
Soy una lágrima. Sólo una lágrima roja intensa.
Violácea. Robusta.
Una lágrima cayendo peligrosamente por la cara interna de tu copa.
Salvaje, al límite.
Giro, subo por el fondo a medida que la copa se llena.
Arrastro mi aroma afrutado hacia tu boca.
La fruta de la tentación.
Toco tus labios y la sensualidad llega a su extremo...
Si no me vas a olvidar, si quedaré en tu memoria.
Seré intenso, brutal. Aterciopelado.
Rojo o violáceo da igual, impactante.
Seré el momento que vivimos cuando estuve entre tus manos.
Tal como somos... sin vergüenza.
Sinvergüenza de Medioevo
Lo clásico del vino, para gente de hoy
